Editorial: Las mentiras sobre el cierre del canal Volver

Las laboriosas gestiones para que nuestros legisladores debatan una nueva ley de servicios de comunicación audiovisual han provocado un contraataque de los grupos concentrados de medios (particularmente el Grupo Clarín y el Grupo Uno), que ha llegado hasta la tanda del canal Volver, una señal de cable,  propiedad del Grupo Clarín, que desde hace 15 años emite viejos programas de televisión nacionales y películas argentinas de todas las épocas.

En dicho canal se puede ver un  spot -realizado con la misma estética de los sketchs de "Todo por dos pesos", que incluye música de melodrama, locutor de expresiones afectadas y una puesta de luces robada a las viejas telenovelas de canal 9-; en el cual aparece una mujer -no sabemos quién es, pero por sus palabras inferimos que se trata de una trabajadora del canal Volver- que nos dice que alguien le dijo que el canal Volver tiene que cerrar sus puertas por culpa de una nueva ley de medios, que ella no sabe para qué sirve. Lo expresa con sentida  congojada, diciendo que ella y sus compañeros dedican su tiempo a cuidar y mantener en la memoria trabajos audiovisuales de Niní Marshall, Tato Bores y Tita Merello, entre otros. Tras sus palabras, escuchamos la voz masculina de un locutor (la voz de Dios de los documentales) que afirma con seguridad: "Volver será la primera víctima de la nueva ley de medios. Y no será la última"

Preocupados ante este vulgar maniqueísmo sobre la ley de medios, impuesto por el canal Volver a sus televidentes, manifestamos:

1. La señal de cable Volver miente a su publico al afirmar que se verá obligada a cerrar por culpa de la ley de servicios de comunicación audiovisual
La nueva ley de medios es, ante todo, una ley anti-oligopólica, que  limita el número de medios que podrá administrar cada empresario para impedir así la concentración de medios en pocas manos, es por eso que en su artículo 45 establece:
A fin de garantizar los principios de diversidad, pluralidad y respeto por lo local se establecen limitaciones a la concentración de licencias. En tal sentido, una persona de existencia visible o ideal podrá ser titular o tener participación en sociedades titulares de licencias de servicios de radiodifusión, sujeto a los siguientes límites:
1. En el orden nacional:
a) Una (1) licencia de servicios de comunicación audiovisual sobre soporte satelital. La titularidad de una licencia de servicios de comunicación audiovisual satelital por suscripción excluye la posibilidad de ser titular de cualquier otro tipo de licencias de servicios de comunicación audiovisual;
b) Hasta diez (10) licencias de servicios de comunicación audiovisual más la titularidad del registro de una señal de contenidos, cuando se trate de servicios de radiodifusión sonora, de radiodifusión televisiva abierta y de radiodifusión televisiva por suscripción con uso de espectro radioeléctrico;
c) Hasta veinticuatro (24) licencias, sin perjuicio de las obligaciones emergentes de cada licencia otorgada, cuando se trate de licencias para la explotación de servicios de radiodifusión por suscripción con vínculo físico en diferentes localizaciones. La autoridad de aplicación determinará los alcances territoriales y de población de las licencias. La multiplicidad de licencias -a nivel nacional y para todos los servicios- en ningún caso podrá implicar la posibilidad de prestar servicios a más del treinta y cinco por ciento (35%) del total nacional de habitantes o de abonados a los servicios referidos en este artículo, según corresponda.
(...)
3. Señales:
La titularidad de registros de señales deberá ajustarse a las siguientes reglas:
a) Para los prestadores consignados en el apartado 1, subapartado “b”, se permitirá la titularidad del registro de una (1) señal de servicios audiovisuales;
b) Los prestadores de servicios de televisión por suscripción no podrán ser titulares de registro de señales, con excepción de la señal de generación propia. Cuando el titular de un servicio solicite la adjudicación de otra licencia en la misma área o en un área adyacente con amplia superposición, no podrá otorgarse cuando el servicio solicitado utilice la única frecuencia disponible en dicha zona.
Interpretando este artículo de la ley afirmamos que el grupo Clarín podría mantener la titularidad de su señal Volver y, a un mismo tiempo, disponer de hasta 24 permisos de servicios de cable (a través de Cablevisión o Multicanal) en distintas ciudades de nuestra república y asimismo retener hasta 10 licencias de radiodifusión en todo el país (conservando así su radio de amplitud modulada: Mitre, su radio de frecuencia modulada: fm100, algunos de sus radios del interior -siempre que estas ofrezcan el 50 por ciento de programación local- y algunos de sus canales de televisión abierta del interior, como el canal 7 de Bahía Blanca, si es que este conserva el 30 por ciento de su programación local, y siempre y cuando el Grupo Clarín no brinde servicio de cable en esa misma zona). De elegir esta opción el grupo Clarín  deberá desprenderse de Canal 13 y de las restantes señales de cable de su propiedad (Metro, Magazine, Quiero, Rural y TN). Y así no estará obligado a desprenderse de Volver, tal como equivocadamente afirma. Ahora bien, si en verdad quisiera conservar otro canal de cable, como TN (que convendría más a las necesidades del grupo ya que es la señal de cable de mayor audiencia y el medio que mejor defiende sus intereses de poder), y a un mismo tiempo también quisiera mantener la titularidad de alguna de sus empresas de cable (Cablevisión o Multicanal), podría vender el resto de sus señales de cable, entre ellas Volver, a otros empresarios  que producen contenidos audiovisuales. Teniendo en cuenta que la señal Volver es el único canal que ofrece contenidos de ficción nacional de todas las épocas, no le faltarán oferentes que quieran comprar su señal y su valioso archivo. Por todo lo antedicho no hay motivo alguno para que Volver deje de transmitir su programación.

2. La mentira sobre el cierre del canal "Volver" tiene como objetivo desinformar al espectador para condicionarlo a tomar una posición contraria  a la nueva ley de medios
Desde aquí confiamos en la capacidad crítica de la mayoría de los espectadores para poner en cuestión las falsedades esbozadas en dicho Spot. Por ello invitamos a leer la ley de servicios de comunicación audiovisual para advertir que nada de lo que se dice en las tandas de Volver sobre la nueva ley de medios es cierto.

3. La mentira sobre el cierre del canal "Volver" pretende influenciar al espectador inculcándole el miedo a perder aquello que disfruta ver
El grupo Clarín ha utilizado siempre la  instalación del miedo para defender su posición dominante en nuestra sociedad. Sin embargo, quienes nos formamos en democracia defendiendo la pluralidad de voces y de diversas construcciones de pensamientos, consideramos que el miedo como estrategia de sujeción del individuo ya ha quedado atrás y por eso mismo entendemos que el siniestro clima pavoroso construido por el grupo Clarín en torno la nueva ley, terminará por afectar la credibilidad comunicacional del propio Grupo Clarín. 

4. El canal Volver utiliza vilmente la memoria de nuestros queridos artistas fallecidos para extorsionar a su publico
El spot publicitario emitido en la señal Volver afirma que ellos cuidan la memoria del arte audiovisual argentino, pero en verdad ese arte no les pertenece. Las películas de Niní, de Tita o los programas de televisión de Tato Bores son bienes culturales de todos los argentinos y no pueden ser disminuidos a meras mercancías de los empresarios que administran el Grupo Clarín; quienes, por otro lado, nunca se han ocupado de restaurar los films argentinos que dicen cuidar, algo que sí hacen otros empresarios ideológicamente conservadores como Ted Turner en E.U.A. -pensemos en las restauraciones de "Lo que el viento se llevó" de Victor Fleming o de "El gato sobre el tejado de zinc caliente" de Richard Brooks- y el cuestionado Silvio Berlusconi en Italia, quien a través de su empresa Mediaset invirtió dinero en restauraciones de trascendentales films italianos como "Mamma Roma" de Pier Paolo Pasolini,  "Dos Mujeres" de Vittorio de Sica o "Un día muy particular" de Ettore Scola. Nada de esto hicieron los empresarios de Clarín en su señal Volver, y tuvieron 15 años para  hacerlo. Sólo se han ocupado de explotar un catálogo de programas tomados del archivo de canal 13, que ellos también administran, al que le sumaron unas copias desastrozas de viejas películas argentinas  y  nuevas películas nacionales; todas ellas presentadas en forma desordenada, sin categorizarlas ni preocuparse por presentarlas atractivamente a las nuevas generaciones. El canal Volver, más que una programación pensada para el público nacional, es un trastero de cosas viejas donde lo mismo da emitir algún clásico de Torre Nilsson, de Hugo del Carril o del maestro Carlos Hugo Christensen que un capítulo de "Montaña rusa", de "Los médicos de hoy" o una película de los cinco grandes del buen humor, todo junto, sin solución de continuidad. Desde su imágen, sólo se  ofrece nostalgia, volver, se nos propone, pero ¿adónde podemos volver quienes nunca hemos estado allí?, pues a ningún lado, porque la nostalgia clausura el análisis que el visionado de cada film o telenovela necesita.
Lic. Fernando Morelli
1ro. de octubre de 2009

Spot televisivo emitido por la señal  Volver